CLUB DE COCHES CLÁSICOS DE CUENCA
CLUB DE COCHES CLÁSICOS DE CUENCA
La segunda concentración anual de Campillo de Altobuey ha reconocido a Ovidio Espada con el premio "Coche mejor restaurado", por el impecable trabajo de Restauración realizado en el flamante Citröen Ami 8 Berlina, año 1972 color dorado arena, que exhibió a capó abierto con su reluciente motor original.
Este amante de los clásicos es un reconocido patriarca de Cañete, a quien vemos en la foto con su premio y su nieto, quien también fue premiado como el conductor más joven de esta concentración, la segunda realizada en este enclave manchego.
Durante este compartir mañanero también se reconoció la presencia del Club de Clásicos Cuenca como el grupo con más numeroso. El premio, una flamante pata de jamón curado, será próximamente será rifada entre los socios que se mantengan al día.
La concentración en realizó en la amplia plaza central del pueblo, un enclave fresco y bien conservado junto a la monumental iglesia de San Andrés, fechada en el siglo XVI, totalmente restaurada. Tras la entrega de premios los asistentes participaron de un recorrido hasta el monasterio de la Virgen de la Loma una valiosa edificación del barroco conquense.
Este hermoso poblado tiene una ubicación estratégica, con un acceso cercano a la autovía que lleva a Valencia y Albacete en poco más de una hora, y dista de Cuenca por 65 kms.
Mención especial hacemos a la excelente atención que recibimos en Siroko Bar, donde disfrutamos de una excelente y abundante comida, con una atención muy solicita y eficaz. ¡Bravo por los empresarios locales listos para celebrar con los visitantes!
Superamos la barrera del 60
En este primer trimestre del año hemos dado la bienvenida a nuevos socios que nos han llevado a superar la barrera de los sesenta y tantos. A esta lista se han sumando Juan Antonio Martínez Fernández, Antolín Alarcón Gabaldón, Jesús Escalada Cuevas y José David Calero.
También se ha unido al club Abel Parrilla Huerta, quien nos acompañó en la visita a Buendía, y en Priego, Vicente Martínez, quien nos recibió en su restaurante Casa Corral, donde disfrutamos de una excelente comida.
El club retomó en abril sus rutas campestres con un paseo hacia las Majadas, una zona de formaciones rocosas al estilo de la Ciudad Encantada, pero con un recorrido más extenso, unos 40 minutos en un entorno boscoso y húmedo. La visita continuó en la Fuente de la Tía Perra, donde realizamos un almuerzo en su área recreativa al estilo picnic.
Visitamos el Monumento a los Madereros en Tejadillos y continuamos subiendo el paisaje de la sierra, hasta cruzar los impresionantes arcos de la Puerta del infierno. Culminamos en Priego, donde compartimos una excelente menú de comida típica y regresamos a Cuenca, recorriendo la ruta que atraviesa el Campichuelo. ¡Un agradable paseo primaveral por la ancha campiña castellana!